No hay que ponerle mucho y no hay que ponerle a todo. El arroz blanco, por ejemplo, queda mal con ajinomoto. Las cosas que quedan bien con ajinomoto son las que ya tienen algo de sabor umami: el tomate, la palta, las carnes, los champiñones, las comidas con queso, los huevos, etc.
Además, como tiene sodio (glutamato monosódico), es también levemente salado, así que hay que compensar echando menos sal. Dependiendo de la comida, una buena proporción puede ser bajar la cantidad de sal a la mitad y esa otra mitad que sea de ajinomoto. Esa mezcla resulta en 30% menos sodio, IIRC, pero queda más sabrosa gracias al glutamato.
Donde es más fácil jugar con el ajinomoto es en el típico tomate pa la once. Si le echabas una cucharadita de sal, échale media de sal y media de glutamato, y prueba qué tal. Sirve caleta para salvar a estos tomates de invierno que no tienen sabor a nada.
Tengo un kilo de esa wea y por más que le meto solo queda con un sabor raro, pero no realmente agradable
Tal vez esto te inspire
interesante..
No hay que ponerle mucho y no hay que ponerle a todo. El arroz blanco, por ejemplo, queda mal con ajinomoto. Las cosas que quedan bien con ajinomoto son las que ya tienen algo de sabor umami: el tomate, la palta, las carnes, los champiñones, las comidas con queso, los huevos, etc.
Además, como tiene sodio (glutamato monosódico), es también levemente salado, así que hay que compensar echando menos sal. Dependiendo de la comida, una buena proporción puede ser bajar la cantidad de sal a la mitad y esa otra mitad que sea de ajinomoto. Esa mezcla resulta en 30% menos sodio, IIRC, pero queda más sabrosa gracias al glutamato.
Donde es más fácil jugar con el ajinomoto es en el típico tomate pa la once. Si le echabas una cucharadita de sal, échale media de sal y media de glutamato, y prueba qué tal. Sirve caleta para salvar a estos tomates de invierno que no tienen sabor a nada.