Uno de los míos también llegó así. De repente vino a dormir al patio y se quedó, no hubo forma de echarlo. Golpeaba las ventanas en la noche para entrar. Averiguamos que sus dueños solamente arrendaban allí y se largaron de un día para otro.
Encuentro bien miserable dejar a una mascota botada.
Uno de los míos también llegó así. De repente vino a dormir al patio y se quedó, no hubo forma de echarlo. Golpeaba las ventanas en la noche para entrar. Averiguamos que sus dueños solamente arrendaban allí y se largaron de un día para otro.
Encuentro bien miserable dejar a una mascota botada.