En la básica la profe jefe (que era la profe de casi todas las asignaturas también) me odiaba, o al menos yo le caía mal.
No me di cuenta en ese entonces, pero sí notaba sus actitudes pesadas hacia mí. Me iba bien, no era el de promedio más alto pero estaba por ahí. No sé por qué pero su actitud pesada cuando por única y última vez traté de reclamarle una revisión de una prueba y finalmente accedió a regañadientes... sus comentarios mala onda, como la vez que criticó un proyecto grupal que hicimos dando a entender que era asqueroso y poco original porque vio que un grupo de otro curso de la otra jornada lo había hecho también (unas botellas para filtrar agua... igual penca pero no puede ser tu único comentario esa pesadez).
Recuerdo que su actitud pesada y su mirada me daban miedo. Quisiera poder pensar pobre vieja aguantando un sistema educativo penca, jornadas extenuantes o quizás qué problema... pero como yo no soy un hada del bosque ni un monje zen...
Púdrete vieja reculiá que ni me acuerdo como te llamabai
Además la rana nunca fue la esposa del sapo VIEJA SAPA IGNORANTE