Está pidiendo un cuento largo, estimado, pero se la hago corta: Nadie se acostó con nadie de manera indebida (hasta donde yo sé), los husos horarios involucrados fueron GMT-4 y GMT-5, y la mujer no merece desprecio de ningún tipo. Simplemente no le gustó mi política de uso de sustancias, cosa perfectamente legítima (soy poliadicto/adicto polisustancia).
En mi defensa, le conté al respecto desde el día uno (como lo hago con toda la gente con que salgo) y mis hábitos no involucran nada que sea dañino o riesgoso para mí o la gente alrededor mío. Al volverse todo menos teórico y más real, decidió que simplemente no quería ese aspecto de mí en su vida. Una decisión válida que respeto.
Obviamente esto me lleva a replantearme varios temas incómodos, pero esa es conversa para otro día.